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lunes, 25 de octubre de 2021

SERVICIOS SOCIALES O ASISTENCIALISMO

 

Los profesionales que intervenimos en el campo de los servicios sociales desde hace años, deberíamos tener claro que estos no van a sacar de la pobreza a buena parte de la población que atendemos. La crisis de 2008 y la del COVID-19 han producido más pobreza, según el avance de resultados de la encuesta FOESSA (2021), año y medio después del estallido de la pandemia, son ya 11 millones las personas que se encuentran en situación de exclusión social en España.

Los servicios sociales deben ser un apoyo imprescindible a las necesidades de la ciudadanía en sus relaciones sociales, en la convivencia, en la resolución de conflictos, la creación de redes sociales, la construcción de entornos solidarios y de apoyos mutuos entre otros, favoreciendo vida comunitaria de calidad y bienestar. En dedicar gran parte del trabajo profesional a las interminables tramitaciones “administrativas” de ayudas para la cobertura de las necesidades más básicas como la alimentación, la vestimenta, la ayuda para material escolar, medicación, suministro de agua o de luz, están impidiendo la construcción de un verdadero sistema público que de sustento a un verdadero Estado de Bienestar.

 

Por ello, se hace imprescindible que los servicios sociales, especialmente los comunitarios, empiecen a soltar el lastre benéfico-asistencial que arrastran desde la dictadura, en donde la ayuda al necesitado, al pobre, era pura beneficencia, no solo utilizaba como un elemento de control sino de servilismo al propio régimen. Como todos y todas recordamos fue en la década de los ochenta cuando se empezó a fraguar el sistema público de servicios, y como dicen Aguilar y Llobet (2015) con “importantes elementos de indefinición” (p. 5) y con un peso muy importante de su antecedente inmediato, la beneficencia pública. No puede ser que un Estado democrático se sustente en prácticas benéfico-asistenciales de épocas pasadas y que se han visto reflejadas con toda su crudeza a raíz de las dos últimas crisis que hemos sufrido. 

 

El Sistema Público de Servicios Sociales debe dejar las prestaciones económicas solo para casos excepcionales ante emergencias, pero aquellas otras llamadas “urgencias” que en los últimos años se han convertido en ayudas periódicas y continuadas en el tiempo, condicionadas y que fomentan la  dependencia y la cronificación de los casos atendidos. Solo parchean una realidad, impidiendo que las propias personas desarrollen sus potencialidades y sean ellas el motor que les haga salir de la situación por la que atraviesan, y haciéndoles perder autonomía e independiente en la toma decisiones sobre su propio futuro.

 

Como dice Piketty (2021) “es preciso trazar un camino democrático para salir del punto muerto y organizar la redistribución necesaria en el marco del Estado de derecho” (p.110). Sin una redistribución clara de la riqueza será difícil concretar una sociedad libre e igualitaria. Por ello, el Estado frente al aumento de la desigualdad debería intentar construir un sistema potente de rentas no condicionadas (llámese renta básica, renta mínima o como se quiera) que permitan crear condiciones mínimas de vida digna para aquellas personas que el propio sistema les ha conducido a la pobreza y exclusión social. Hoy la creación de empleo no va a suponer una bajada en los índices de pobreza, pudiendo incluso formas nuevas de pobreza. 

 

La dignidad de las personas en situación de riesgos, pobreza y exclusión social necesitan de respuestas firmes del Estado (de sus gobernantes) que se reflejen en medidas eficaces ante los desequilibrios que un sistema “capitalista salvaje” ha creado.

 

Los servicios sociales son y deben ser referentes indispensables en la mejora de la calidad de vida y bienestar de las personas, pero no deben etiquetarse como espacios de puro asistencialismo, anclados a interminables bucles burocráticos.

 

Si el Estado garantiza unos mínimos habitacionales y de renta, favorecería el desarrollo de una adecuada atención en el campo de los servicios sociales, pero también en el educativo y en sanitario, que llevarían a la sociedad a niveles de mayor bienestar. De lo contrario seguiremos parcheando, falseando y manteniendo una realidad con la que llevamos conviviendo décadas.


El futuro del sistema de servicios sociales, como ya apuntaba Fantova (2005, p.100), se juega su construcción o su desconstrucción. Pero en estos momentos, tengo la sensación de que los servicios sociales pueden estar siendo conducidos hacia un sistema residual y como herramienta de control y contención social. Quizás las dos últimas crisis lo han evidenciado con toda claridad.

 

 

 

viernes, 13 de marzo de 2020


La epidemia-pandemia del coronavirus ha puesto en evidencia que el individualismo promovido por un capitalismo salvaje no es buen compañero de viaje para la sociedad en su conjunto, al igual ,lo es para un reducido grupo de pudientes en busca de enriquecimiento. En nuestro país, la pandemia pone sobre la mesa la necesidad imperiosa de disponer de un sistema público de salud fuerte que puede hacer frente a esta crisis y otras que puedan venir en el futuro. Sin embargo, en estos últimos años, bajo la recesión y el temor al gasto excesivo, los gobiernos han ido recortando día tras día recursos (humanos, materiales, financieros...) en los sistemas públicos de salud, educación y servicios sociales, pilares básicos de nuestro Estado de Bienestar.  

Como es posible, que hoy algunos hablen de robusted de nuestro sistema público de salud a pesar de los brutales recortes sufridos. Cuando hablan de robusted no parece que incluyan a las compañías privadas de salud que han proliferado como “campos de champiñones” en detrimento de lo público y que hoy da la espalda a la epidemia/pandemia. Los medios de comunicación deberían hablar en estos días y en los venideros de la necesidad imperiosa de contar con sistemas públicos fuertes que sustenten nuestro Estado de Bienestar, para ello sería necesario dotarlos de recursos suficientes, adecuados y de manera permanente para que puedan protegernos ante cualquier adversidades que se pueda en el futuro. La pandemia confirma que lo privado no nos protege ante la adversidad de un pueblo.

El neoliberalismo nos conduce a una sociedad más individual, más desigual e injusta, una sociedad en estado de riesgo permanente. Hoy me pregunto si en un futuro no muy lejano seguiremos en esta dirección delirante o rectificaremos como pueblo tomando el camino de una sociedad más solidaria, más igualitaria y más justa que la que estamos construyendo. 

miércoles, 6 de julio de 2011

Ética y FMI. Ethics and International Monetary Fund


Christine Lagarde se ha convertido en la primera mujer que asume la jefatura del Fondo Monetario Internacional (FMI). Llega tras el escándalo sexual de Strauss-Kahn. Según El periódico Publico (6/7/2010) prensa, Lagarde cobrará entre salario base y suplementos entorno a unos 383.000 euros, se le exige "un nivel de vida apropiado a su posición como directora gerente" del fondo. Parece ser que es un 11% más que su antecesor, todo libre de impuestos. Dicho sueldo se actualizará cada mes de julio con el IPC anual. Parece ser que su acompañante no tendrá que pagar gastos de viaje o alojamiento cuando se desplacen fuera de Washington para asistir a las reuniones anuales del FMI. Sus viajes, así como los de los miembros de su familia que la acompañen, serán en primera clase. Al dejar el puesto, recibirá, como sus predecesores, una pensión vitalicia y un fondo de pensiones, que variará en función de la duración de su mandato. Y si renuncia antes de que acaben sus cinco años de contrato, recibirá a modo de indemnización parte de su sueldo, etc…
Lagarde deberá tener "los más altos estándares éticos de conducta". Estas condiciones no figuraban en el documento que firmó Strauss-Khan. Éste último curiosamente cuando le detuvieron se encontraba alojado en un lujoso hotel y hace tan solo unos días ha comido en un lujoso restaurante, con cuyo importe hubiese habido suficiente para alimentar a una familia de cuatro miembros durante un mes o quizás más. Y lo más sorprendente es que iba a ser cabeza de lista por el Partido Socialista Francés para la elecciones generales, truncado por el “escándalo sexual”. De hecho si no se hubiese habido “escándalo” hubiese sido el candidato.

De lo comentado, caben varias reflexiones, sobre todo si tenemos en cuenta que estos y estas dirigentes toman decisiones que afectan de forma directa a la población en su conjunto: recortes y congelaciones salariales, subida del IVA, recorte en prestaciones sociales, mayores exigencia para acceder a pensiones y una vez obtenida la recortan o las congelan, no nos suben el IPC, etc.
A nosotros no nos suben ni los sueldos ni las pensiones por tener "los más altos estándares éticos de conducta", los tenemos porqué forman parte de nuestros principios básicos, sin los cuáles no se podríamos trabajar para los demás ni para nosotros mismos.
¿Es ético viajar con dinero público en primera cuando se podría hacer en segunda? ¿Es ético fichar y largarse al momento para cobrar un complemento con dinero público? ¿Es ético que determinados cargos se suban el IPC en sus sueldos mientras al resto de trabajadores y pensionistas se los congelan? ¿Es ético no querer para uno lo que se quiere para el resto?

miércoles, 15 de junio de 2011

INDIGNATE PERO REACCIONA

En estos últimos treinta días, en España, hemos vivido acontecimientos de gran intensidad, tanto a nivel personal, social como político. El movimiento ¨15M” y el cambio político en buena parte de las administraciones autonómicas y locales. Bajo la gran sombra de la crisis económicas que todo lo cubre y parece no tener fin. La crisis cada día nos exige más y más, recortes en derechos y prestaciones sociales. El cambio de tendencia política en las elecciones autonómicas y locales ha sido evidente y notorio, cuando no disponemos de una percepción clara de las transformaciones que traerán, aún existiendo experiencias claras en nuestro Estado, el elevado grado de incertidumbre es cuando menos elevado. Las dudas también se acumulan en lo referente a la evolución de aquellas otras formaciones políticas que han sido relegadas del poder. Sin embargo, mayor incertidumbre me provoca el movimiento “15 M”, que ha conseguido en pocos días que nuestra conciencia aflore, provocando en nuestro interior un estado de indignación ante lo que nos sucede como individuos y a lo que nos sucede como ciudadanos y sociedad. ¿Qué camino o caminos cogerá el movimiento? ¿Qué apoyo tendrá o dejará de tener en su futuro más inmediato? Nosotros, personas individuales y sociales, tendremos que decidir el papel queremos o no jugar en estos momentos tan complejos y difíciles que nos ha tocado vivir. En nosotros reside el poder del cambio y la transformación de nuestras realidades. El poder es nuestro.

domingo, 30 de enero de 2011

CIUDADANOS SIN DEMOCRACIA

Recibo, estos días, noticias referentes a revueltas en los países del norte de África, y siento como una emoción enorme en mi interior. Me invaden ideas y pensamientos sobre dignidad, derechos, libertad, igualdad, justicia… Pero al momento me asaltan temores de integrismos religiosos.
De pronto, sin saber porqué, acude a mi mente Italia, no entiendo a los italianos en estos momentos.
Aquí, en España, el pacto social emerge como esperanza de una izquierda acorralada por el capitalismo más salvaje. Pacto de difícil consistencia social aderezado por la derecha bajo su expresión empresarial.
En estos días me pregunto ¿Dónde reside el ciudadano demócrata europeo?

miércoles, 5 de enero de 2011

AÑO NUEVO, VIDA NUEVA


Iniciamos el año con subidas generalizadas de precios en transportes, electricidad, gas, gasolinas, bebidas, café… Nuestros dirigentes dicen que son subidas urgentes y necesarias frente a la situación crítica a la que nos arrastra la crisis económica.

El pasado año, por igual razón, se tomaron otras medidas también necesarias y urgentes como el recorte de salarios, la congelación de pensiones, etc. que provocaron la convocatoria de movilizaciones por el más que evidente descontento de la población. La clase trabajadora viene observando perpleja como suben los precios en la mayoría de los productos que habitualmente consume mientras sus salarios se ven recortados. Vemos que el rico cada día se hace más ricos y el pobre cada vez más pobre. Aún recuerdo, hace pocos años, cuando se hablaba de la distancia entre países ricos y países pobres (norte-sur), y los que vivíamos en “los ricos” observábamos como se cometían injusticias sociales y se pisoteaban los derechos humanos en los países más pobres del planeta, al calor del capitalismo. Hoy, el capitalismo más salvaje, busca nuevos nutrientes y no se detendrá ante nada ni nadie, busca enriquecimiento a cambio de pobreza; cada día necesita más y más, y devorará todo a su paso, para lo que recortará derechos, prestaciones y cuantos servicios públicos pueda. Si los capitalistas detectarán que nuestro sacrificio es pequeño el castigo será aún mayor.

Cabría preguntarse ¿Qué hacemos? ¿Cómo actuamos? ¿Cómo nos movilizamos? La apatía se instala en nuestras vidas cada día.

Hoy sale en la prensa que “la mayoría de españoles cree que las pensiones y el paro empeoraran en 2011”, menudo futuro.

sábado, 12 de junio de 2010

LA HUELGA

Los empleados y empleadas públicos, el pasado 8 de Junio, estaban convocados a la huelga por los recortes en sus salarios. Salarios que se han caracterizado en estos últimos años por la moderación, ni si quiera alcanzaban las subidas del IPC anual, su poder adquisitivo ha ido disminuyendo de manera progresiva, coincidiendo con tiempos de “bonanza” y enriquecimiento en el sector privado. Nunca antes se había producido un recorte de éste calibre.

La causa, según dicen, es el déficit público, el recorte va acompañado de otras medidas, y ya sobre el horizonte se visualizan otras de hondo calado.

La impresión general es que la huelga ha sido un fracaso, que ha sido poco respaldada por los empleados públicos. Sin embargo, el verdadero fracaso es de aquello/as que manejan las cuentas públicas y que han producido el déficit público, antes y después de la entrada del euro.

Resulta paradójico que quienes dictan las directrices y las líneas básicas de intervención son personas ajenas a nuestro país, a las que se les supone autoridad para afrontar la actual crisis. ¿Se les presupone representatividad? En caso afirmativo, implica que nuestro gobierno ha dejado de ser representativo, que ha perdido su representatividad. Deberíamos preguntar al conjunto de ciudadanos y ciudadanas si quieren medidas neoliberales para salir de la crisis.

El neoliberalismo desea un “Estado Mínimo” que no interfiera en el juego del libre mercado, y ello implica el desmantelamiento del “Estado de Bienestar” cuyo fin es la intervención con el objeto de asegurar condiciones de bienestar mínimas a la población en su conjunto. Caminamos hacía una sociedad más injusta, desigual e individualista.

El movimiento obrero desde el Siglo XIX ha favorecido mejoras en las condiciones de vida de la clase trabajadora y de las más desfavorecidas de la sociedad, y es incuestionable.

Desde hace más de tres décadas, en nuestro país, el sindicalismo ha ido perdiendo apoyos de la clase trabajadora (vean sino los niveles de afiliación). La perdida de apoyos no se debe a una única causa. Aunque algunas tienen su origen en el propio movimiento sindical, otras, quizás las más, tienen que ver con ideologías predominantes en la sociedad y su plasmación en los contextos sociales, económicas y políticos.

La huelga del pasado día 8 fue respaldada por los que siguen creyendo que el sindicalismo, a pesar de sus defectos y debilidades, aún puede ser un arma de los trabajadores y trabajadoras del sector público o el privado contra el despiadado proceder del capital.

lunes, 31 de mayo de 2010

SI A LA HUELGA


Me parece muy bien que se difundan las diferentes posiciones e ideas frente a la huelga. Yo personalmente iré a la huelga, en casa somos dos funcionarios, ella también ira a la huelga. En mi caso el recorte es doble y somos familia numerosa. Quienes han provocado ésta situación ha sido el capital formado por banqueros y grandes empresarios. Las medidas adoptadas son impuestas por el capital no por nuestro gobierno, pero ¿Dónde están mis representantes que se sientan en el parlamento? Estos recortes son un dardo envenenado a la función pública, al Estado del Bienestar, y a la Democracia. Los sindicatos, con sus pros y sus contras, e importantes necesidades de cambios internos que redireccionen su pensamiento y acción, son hoy por hoy uno de los pocos recursos que nos queda a los trabajadores para hacer frente a la actual situación social, política y económica que se nos viene encima. Si la huelga a la que nos convocan es un fracaso ¿Qué podrá pasar después? Existen dos posibilidades: Una que aparezca un movimiento nuevo que aglutine a la sociedad en su defensa. Dos, que nos quedemos solos, el individuo frente al mercado. TU DECIDES

jueves, 6 de mayo de 2010

Europa Económica o Europa Social


A diario nos llegan noticias de la crisis. Crisis que parecía nueva y especial, incluso se llego a pensar que ponía en duda los principios del propio sistema capitalista, y nos hizo albergar esperanzas de un mundo nuevo o al menos mejor. Pero, la realidad empieza a ser otra, ésta crisis se asemeja a otras, y el sistema capitalista en vez debilitarse nos da la sensación que saldrá fortalecido.

A Europa la crisis le esta resultando muy costosa, y no solo en lo económica sino también en lo institucional, pero sobre todo en lo social.

A nivel económico vemos como el euro baja respecto al dólar, y la crisis no se inicio aquí. A nivel institucional asistimos a deliberaciones, tomas de decisiones, puesta en marcha de medidas sin la rapidez necesaria que el momento requiere. Da la sensación de falta de integración o cohesión como entidad supranacional político-jurídico-administrativa donde cada Estado miembro sigue manteniendo unos márgenes muy importantes de independencia. A nivel social, Europa se ha venido caracterizando por ser un espacio geográfico en el mundo donde el Estado de Bienestar era y es posible, independientemente de la diferencia entre los países de la Unión con modelos y niveles de desarrollo de dicho Estado.

En las últimas semanas, desde instancias políticas, académicas, económicas, financieras… enmarcadas en corrientes ideológicas conservadoras están propugnando recortas en el gasto social (educación, sanidad, pensiones, servicios sociales…) al considerar la política social deficitaria y no generadora de riqueza. Éste mensaje empieza a calar en determinados sectores de la población.

Se habla mucho de la Europa económica y poco de la Europa Social.

Nosotros los ciudadanos europeos debemos alzar nuestra voz ante las propuestas de recortes en los sistemas de protección social que son los que garantizan la efectividad de nuestros derechos sociales, conseguidos a lo largo muchos años de sacrificio y trabajo. Si aceptamos los recortes en materia social implicará que una disminución muy importante en estado personal, familiar, grupal y comunitario de bienestar.

martes, 19 de enero de 2010

LA CONCERTACIÓN SOCIAL Y SUS REPRESENTANTES


La participación es para la democracia uno de sus pilares básicos. Nuestra Constitución recoge en el título preliminar, artículo 7 que “Los sindicatos de trabajadores y las asociaciones empresariales contribuyen a la defensa y promoción de los intereses económicos y sociales que les son propios. Su creación y el ejercicio de su actividad son libres dentro del respeto a la Constitución y a la ley. Su estructura interna y funcionamiento deberán ser democráticos”. Y en su artículo 9.2. “Corresponde a los poderes públicos promover las condiciones para que la libertad y la igualdad del individuo y de los grupos en que se integra sean reales y efectivas; remover los obstáculos que impidan o dificulten su plenitud y facilitar la participación de todos los ciudadanos en la vida política, económica, cultural y social”.

Actualmente, existe en nuestra sociedad muy diversas formas de participación tanto individual, grupal como colectiva, que encontramos en el ámbito territorial local, comarcal, provincial, regional, nacional e internacional. Ésta participación organizada abarca un sin fin de temáticas y contenidos.

El diálogo social comprende todo tipo de negociaciones, consultas, intercambio de información y acuerdos entre los representantes del gobierno, los empleadores y los trabajadores (gobierno, patronal y sindicatos) sobre temas de interés común relativos a las políticas económicas y sociales que afectan al conjunto de la población de un país. De todos los espacios creados para la participación, éste es, sin duda, uno de los más importantes tanto por el elevado número de miembros que representan como por las implicaciones y consecuencias que para toda la sociedad tienen las medidas y acuerdos adopten.

Tanto el gobierno, los sindicatos como los empresarios eligen democráticamente entre sus miembros a quienes les van a representar en las mesas de trabajo para la concertación social, como no podría ser de otra manera. A los elegidos se les supone importantes capacidades y conocimientos sobre cuestiones económicas y sociales en sus respectivos campos.

La trascendencia que la concertación social tiene en la mejora de la calidad y condiciones de vida para el conjunto de los ciudadanos, debería suponer la obligación y el deber de no despreciar otras cuestiones a la hora de elegir a sus respectivos representantes para la negociación. Por lo que, tanto gobierno, sindicatos como empresarios deberían considerar las situaciones personales, sindicales, empresariales, etc. de sus posibles representantes para que: Por un lado, no dañen a sus respectivas instituciones. Y por otro, la imagen que estos representantes transmitan a la sociedad se perciba con respeto y confianza, independientemente de los intereses que defiendan o la corriente ideológica que profesen. Pues de lo contrario la sociedad podría dudar de determinados agentes e incluso instituciones democráticas.

sábado, 19 de septiembre de 2009

Ricos y pobres ante la crisis


Llevamos meses enredados en ésta crisis económica que nos trae de cabeza a todos, más aquellos que no pueden o no podrán llegar a fin de mes. Es curioso, por otra parte, ver en los medios audiovisuales las disputas y peleas entre altos mandatarios públicos y privados por un “bonus de ná”, mientras, en la calle, muchas personas no tienen lo mínimo imprescindible para cubrir sus necesidades básicas.

Es también curioso, que los presupuestos públicos tengan que hacer frente a los “desaciertos” y a las consecuencias producidas por unos pocos en su afán de ser más ricos a costa de la gran mayoría de los ciudadanos. Y es preocupante que esa gran mayoría tenga que rescatar a esos pocos que se beneficiaban de la gran mayoría para beneficio propio.

En estos días, de desasosiego, con brotes verdes en el horizonte, esos pocos quieren y pretenden volver a su lugar de siempre, al lugar de la opulencia, al lugar de las desigualdades, a la riqueza personal a costa de los demás. Menuda lección nos esta dando ésta crisis.

Por ello, los poderes públicos deben ser previsores y establecer mecanismos de control básicos, pero sobre todo deben establecer reglas de juego, principalmente, de cara al futuro, “castigando” aquellos que en busca del beneficio propio vienen perjudicando toda la sociedad.

No es ético que aquellos que provocaron la crisis, hoy suban sus ingresos, con la ayuda de todos, y que el resto, la gran mayoría, estén viendo como sus ingresos disminuyen, y lo que es peor viendo perder sus puestos de trabajo. Y menos ético, aún, es que esos pocos quieren seguir viviendo en el futuro en la opulencia a costa del resto.

SERVICIOS SOCIALES O ASISTENCIALISMO

  Los profesionales que intervenimos en el campo de los servicios sociales desde hace años, deberíamos tener claro que estos no van a sacar ...